jueves, 9 de mayo de 2019

Un poema sobre Tinder

Estoy hasta el coño de Tinder,
las citas de Tinder,
las biografías de Tinder:
“Cinéfila.
Con cerveza todo mejor.
Me gusta viajar y pasarlo bien,
like si quieres saber más”
Pues somos incompatibles,
a ti te gusta pasarlo bien,
disfrutar de la vida,
y a mi me encanta el drama,
rascar donde solo duele un poco hasta que sangre
y luego llorar desconsoladamente…
vaya, que me dedico a escribir poemas
En fin,
que estoy hasta el coño de Tinder,
los matches de Tinder,
las fotos de Tinder.
Que si la de la nieve
porque soy una persona aventurera,
que si la de fiesta
porque soy una persona sociable,
que si abrazando a un cachorrito…
cabrón no pongas una foto con un cachorrito,
es trampa,
yo le doy like para que quedar y verlo
y solo llegas tú con una chupa que te queda pequeña.
y ni puto rastro del cachorro.
Hasta el coño de Tinder,
las conversaciones de Tinder
“hola jaja”
¿Qué “jaja”? si no hemos hablado aún,
de qué te ríes.
¿Te da risa vivir? ¿Te ríes de mi cara? ¿De la situación?
Es que no lo entiendo,
Hay cosas que no se pueden decir en una primera conversación:
“jaja”  “no me gusta bad gyal” “wapa” (con W) “yo soy del atleti”
Si es que normal que esté hasta el coño de Tinder,
y las notificaciones de Tinder:
“Hey, tienes un superlike nuevo, pulsa para verlo”
Vamos a ver Tinder,
este superlike ¿va a escuchar mis movidas?
¿vamos a quedar los domingos para pasear?
¿me va a prestar sus libros?
Este superlike ¿va a querer escuchar mis poemas?
¿me va a enseñar un grupo nuevo del que me voy a aprender todas las canciones?
¿nos vamos a ir de fiesta por Argüelles?
Porque yo ya estoy cansada de beberme rápido la cerveza,
quiero que cierre el metro y me parezca temprano,
recibir un mensaje a las tres menos cuarto,
sentir más casa su cama que la mía,
tener a quien dedicarle los poemas.
Dime, ¿me va a escuchar cuando le hable de mi hermana muerta?
¿va a querer a mi madre tanto como yo?
¿podrá llorar conmigo delante?
En fin, Tinder, sé que solo eres una app con 4 de 5 estrellas en la playstore,
pero tú y yo sabemos que se me da mejor querer mirando a los ojos.


Con este poema participé en el Poetry Slam de Madrid de mayo 2019 y finalmente lo gané :)


jueves, 25 de abril de 2019

No me preguntes por las fotos

ahora mismo no pertenezco a ningún lugar,
tampoco a nadie más que a mí,
no soy ni tan siquiera un poco de mi madre.
su útero me es ajeno,
sé que viví ahí
pero siento que no le queda nada de mí
y que si hablara
no me reconocería como hija.

no tengo hogar
ni a dónde ir si me pierdo.
mi brújula no tiene norte ni sur
porque ya no tengo preferencias,
a mí me vale con ir
a donde sople el viento.

me siento en un estado de abandono
que ningún hombro puede solucionar.
estoy despojada de pertenencia.
no me preguntes por las fotos
porque ya no sé si salgo en ellas.

mis padres han vendido la casa familiar
y por mucho que quiera
ya no tengo habitación de la infancia que enseñarte.
te he dicho que no me preguntes por las fotos
porque ya no sé si salgo en ellas.

solo me reconozco a ratos
y los ratos pasan cada vez menos.


jueves, 18 de abril de 2019

La lista de la compra

Voy a la frutería,
me toca el número 53.
Van por el 20.
Necesito manzanas,
tres caricias en la nuca,
cuarto kilo de fresas,
un polvo con amor,
judías verdes,
tu llamada.

Pero no quiero esperar,
hay 33 números por delante
y yo no quiero esperar mas.

Le pregunto al frutero,
que tiene tus ojos
y me dice que aunque se nota
que lo necesito más que nadie,
tengo que esperar.

Me ofrece una cereza como consuelo,
yo no tengo cerezas apuntadas en mi lista
todos me dais solo cerezas
y yo me he cansado de ellas.

Yo quiero manzanas,
cuarto kilo de fresas,
judías verdes
y que me digas que tienes ganas de verme.

Hay una señora que refunfuña
que la juventud de ahora no respeta nada.
"Es muy sencillo,
si llevas el número 53
tienes que esperar a que te llamen"

Señora,
a mí me puede llamar usted o el frutero,
me puede llamar el rey en el que no creo,
pero la única llamada que espero
no llega nunca.
Yo siempre tengo el número 53 en la vida.

Si tuviera unos besos esperándome en casa
no estaría aquí comprando todas estas manzanas.


jueves, 11 de abril de 2019

Yo supe volar

Últimamente escucho mucho,
pero nadie pregunta por mi.
Quizás les basta con ver el abismo en mis ojos,
quizás les basta con verme la sonrisa rota,
quizás les basta con notar los terremotos en mis entrañas.

Quizás todos le tienen miedo a las alturas
y nadie sabe volar.
Yo supe volar
y no sirvió de nada.

Sigo teniendo el mismo vértigo a las personas
a pesar de que ya no sangro por cualquiera.
Sigo teniendo el mismo vértigo porque siempre voy
más deprisa de lo que quiero,
siempre estoy a punto de caer,
tropezar
y romper el suelo con mi llanto.

Nadie se atreve a mirarme directamente a los ojos y preguntar.
El día que alguien lo haga
las noticias se llenarán de huracanes con origen en mi garganta
y dos islas nuevas surgirán en el Atlántico
para que los pájaros vayan a volar sobre ellas.

Hay una abeja en el patio recubierta en polen
que viaja de flor en flor
y ningún hombre le dice que es una puta.
Si me preguntara,
le diría que yo también tengo miedo a morir mañana.


jueves, 4 de abril de 2019

Malas decisiones

será que yo soy muy de cometer errores
y no arrepentirme de ello.
a veces tomo decisiones sabiendo que son malas,
cuelgo el cartel de bienvenida
y hasta les doy un beso en la frente.

será que yo soy muy de drama,
muy de taquicardias.
que he nacido para de vez en cuando ahogarme,
de vez en cuando que me rompan.

a veces me rasco donde duele un poco
hasta que sangra
y luego lloro desconsoladamente.
a veces suelo pasar por donde creo que voy a tropezarme
y así tener un motivo para estar triste.

mis malas decisiones son mías
y si el genio me ofreciera tres deseos
jamás desperdiciaría uno en el pasado,
dónde pueda cagarla en el futuro me interesa más
que dónde ya la he cagado.