jueves, 21 de marzo de 2019

Levantar el vuelo

a mí me llevó volando,
tuve alas,
yo vi vuestras habitaciones desde arriba,
vi los coches como luciérnagas.

dejé de sentirme terrenal
para romperme con él entre las nubes.
os veía hacer el amor
y yo también lo hacía
pero desde las alturas.

a mí me hizo volar,
yo supe volar
y no sirvió de nada.
ahora vuelvo a caminar en tierra
y a mis alas se les caen las plumas de no usarlas.

no quiero elevarme porque soy más de raíces incrustadas en tierra.
soy más de mar que de rascacielos,
más de barro que de lluvia.
si me voy arriba
no sé cómo se mueren las personas abajo.
quién nunca tiene sed
y a quién el agua le están negando.

yo supe volar
y cuando dejé de hacerlo
se me quedaron en los omóplatos dos jorobas
de las que nacen dos huesos muertos.
dos jorobas que duelen porque se marchitan,
porque no las quiero.
levantarse en lucha
es mucho más importante que levantar el vuelo.


jueves, 21 de febrero de 2019

Aullido

me habéis llamado pájaro
que vuela alto.
bicho,
gato,
víbora.
me habéis llamado zorra
por ser libre,
perra,
cerda,
arpía.

pero yo soy una loba.

soy la loba
que aúlla al carnicero de mis lobeznos,
de los lobeznos de ella también.
yo soy la loba que decidió cazar al cazador
para dejar de tener miedo a que le mataran.

voy a dejar mis huellas por las calles
para que vengas directo a la guarida
y veas en las paredes la sangre
de todas las que volvieron heridas.
luego serás la cena.

pienso desgarrar vuestros cuellos
con la fiereza de vuestras penetraciones
en la penumbra.
solo que a mí me iluminará la luna.

me dejaré crecer las garras
para colarme bien entre las fibras de vuestros músculos
y que cada vez que os mováis, os duela porque os estoy rompiendo.
vosotros habéis roto a muchas más.

soy la loba cansada,
exhausta,
consumida
por vuestro veneno patriarcal
pero que siempre se levanta.
porque yo no dejaré de aullar hasta que todas las armas caigan.


auuuuuuuuu

jueves, 6 de diciembre de 2018

Muy cabrona

Sé que de ser muy cabrona,
pero mientras estudias el próximo examen
y estés a punto de terminar la octava fórmula,
ojalá te acuerdes de mis gemidos,
te desconcentres
y suspendas.

Ojalá te acuerdes de mi en septiembre,
cuando pagues la segunda matrícula
y aunque no quieras,
te vuelvas a ver mis historias.

Que haya una parada en la línea 7 solo mía
y te de rabia.
Próxima estación “Valdezarza”
y te de rabia.
Que se te ponga un poco dura
y te de rabia.

A veces te doy besos en la frente
que ojalá se quedaran para siempre.
Cuando no quieran ir a tu casa de madrugada
ojalá te acuerdes de mis bragas.

Sé que es de ser muy cabrona
pero después de follar,
pongo aposta las canciones.
Lo siento por joderte a Zahara.

Ojalá te acuerdes de mi
en varios bares,
varios libros,
varias plazas,
cuando otra te pida brindar las cervezas,
pero no se sepa todo el ritual.

Ojalá te acuerdes de mi
cuando te topes con ese poema que se te olvidó borrar.
Que te escueza, 
pero no mucho.
Solo como si estuviera rasgando de nuevo
las cicatrices de tu dolorida espalda.

Sé que es de ser muy cabrona,
pero ojalá te acuerdes de mi hasta cuando no tenga sentido.
Aún me tendrás en whatsapp,
escríbeme
y te contestaré si esa noche tengo ganas.



martes, 20 de noviembre de 2018

Ahora que la casa huele a fresco

ahora que todo está mucho más bonito que cuando llegaste,
ni se te ocurra volver.

ahora que he pegado, poco a poco,
todos los cristales rotos de las ventanas
y tengo encallados en los huesos de los dedos
algunos trozos que todavía sangran,
ni se te ocurra volver.

ahora que la casa huele a fresco,
el aire no ahoga
y el sol se atreve a pasar,
hazme el único favor de tu vida,
ni se te ocurra volver.

porque me quedaré en el borde de la puerta,
mirándote a los ojos
y sé que por muchos puntos que haya sanado,
todo lo que un día lloró,
volverá a doler de nuevo.
y créeme, son muchos más boquetes de los que te esperas.

me centraré tanto en no volver a morir por dentro
que no podré pedirte que no pases,
así que pasarás
y se volverá a ir el sol,
se marchitarán las flores
y las ahogaré intentando darles la vida que no tengo.
me perseguirán sus muertes por el pasillo
y romperé las ventanas intentando huir,
pero solo caeré desde un séptimo
sin la suerte de morir en el intento.

mamá volverá a llamar preocupada
y con cada tono que pase
se agarrará más fuerte del pecho.

así que por mucho que quieras ver los nuevos cuadros que he colgado
y comprobar cómo suena el piano,
no vuelvas.

no vuelvas.

porque puede que los puntos no se suelten
y sí pueda decirte que nadie espera
ni quiere
que estés aquí.
entonces serás tú el de los boquetes
y estarán hechos con una sinceridad tan afilada,
que jamás podrás curarlos.

así que cuando ames,
en realidad te dedicarás a sangrar
y nadie querrá ahogarse por ti
porque no merecerás la pena.


lunes, 12 de noviembre de 2018

Tranquilita

hace tiempo
el cielo se puso más azul que nunca
pa que tú y yo nos encontráramos
debajo de una sombra,
desde entonces duermo tranquilita
porque estás a mi lao cuidándome los sueños.

en el jardín ahora salen rosas
del color del que me siento
y parece que se riegan
solo con nuestro aliento

me siguen doliendo
tos los sitios donde me he caído
y aunque no lo quise de nadie,
tú puedes curarme las rodillas

despierto tranquilita
porque revoloteas mi nombre en tu voz
y me basta con mirarte las pestañas
pa saber que tú solo traes
buenas nuevas a casa.

en el rellano
ya no hay montañas de cosas que callarnos,
aquí tienes todas las poesías que me conozco por si tienes hambre.
no quiero que te rujan las ganas
porque algo te falte.

sé que se me nota en los suspiros
que me dan los buenos días.
comeré mañana con la abuela
y después de tanto silencio
por fin daré respuestas...