miércoles, 15 de agosto de 2018

Mis raíces.


No soy una planta, pero sí que echo raíces
y crezco cada vez que miro al cielo.

En ti sembré todos mis planes,
mi presente
y cada uno de los posibles futuros.
Mi riego eran tus besos cada tres días,
y mi temperatura la de tus abrazos.

Sin demasiado aviso, abandonaste el jardín
y la mayoría de mí, no aguantó la sequía.
Ahora estoy a base de mucho sol y mucha agua,
a ver si acepto este trasplante de planes en mi vida.
Porque tomar el único futuro en el que tú no estás,
pudriría las hojas de cualquiera,
pero las mías ya no.

mis raíces en vídeo:

* este poema es una extensión de estas cinco líneas que en su momento fue todo un alivio escribir.

lunes, 6 de agosto de 2018

Las respuestas de estos abuelos cambiarán tu idea del amor.


El amor es vida... así que escuchemos a los más sabios.
Tuve la suerte de poder hablar con estos ancianos sobre cómo han vivido ellos el amor y el resultado no fue para nada lo que me esperaba. Cada uno tenía una visión muy diferente y eso me pareció muy revelador.
Los que aún podáis: hablad con vuestros abuelos, tienen tantas cosas que enseñaros.



lunes, 4 de junio de 2018

Tendríais que verla sonreír.

Tendríais que verla sonreír
lo hace como si no tuviera heridas,
volviera a la infancia
y nadie le hubiera hecho tropezar aún.

Se le curvan los ojos
y saltan desde sus pestañas valentía.
Arruga la nariz
y aulla porque es medio loba.

Sonríe,
pero mucho menos de lo que se merece.
Quiero que dejen de hacerle daño,
que le pidan permiso,
le den las gracias
y nunca más la engañen.

No es indestructible
y no quiero que el mundo se lo siga exigiendo.
Que se deja la piel por cualquiera,
y solamente espera que no le arranquen lo que queda.

Ella llora y suceden los tsunamis,
me rompo más por dentro que por fuera
y le doy las manos muy fuerte
esperando que eso la sostenga.
Cuando no funciona
solo puedo pensar que ojalá los culpables
fueran capaces de entender que la abrieron en canal
y envenenaron sus pulmones sanos de tristeza.
Por eso, a veces le cuesta respirar
y no hay oxígeno suficiente
que combata sus preguntas.

Ojalá pudiera explicarle
que es la persona que más cosas buenas se merece en el mundo
y que nada de lo que le sucede es su culpa.
Ojalá fuera capaz de escucharme
cuando le digo que es válida
y que voy a sacar sus pies del fango
siempre que lo necesite,
y que no hace falta que me lo pida.

Sé que si me rompo,
aún habría una parte de mi entera,
por ella,
y que lo único que le importaría
es verla sonreír.

Pero ponédmelo fácil,
dejad de arañar su muralla,
que si la vierais por dentro
entenderíais que tenemos suerte de vivir en el mismo tiempo que ella.


también en vídeo:

jueves, 31 de mayo de 2018

No quiero amar deprisa.

No quiero amar deprisa,
por eso te miro a los ojos un rato
sin importarme si es mucho o poco.
Por eso me amanece en tu pecho
y no me doy cuenta de que sale el sol detrás del cielo.

No quiero amar corriendo,
ni mirando los relojes,
el único que va a tope prisa es mi corazón cuando se te escapa un "te quiero"
y yo pienso que esta altura no me da vértigo.

No quiero amar deprisa,
porque eso sería amarte mal
y todo lo que tú me traes son curas,
hierbabuena pa' mis heridas,
me quitas el dolor de las mejillas con tu índice,
pesan mis pestañas llenas de quererte
y se me pone el estómago lleno de ganas de que todo de vaya bien siempre.

No me quieras corriendo,
que me evaporo del miedo
y ya no queda agua en mi desierto.

No hace falta que le tengas miedo al tiempo,
he hablado con el campanero
y promete no tocar más las doce
si tú prometes no pensar en qué vendrá después

de

este

silencio


martes, 8 de mayo de 2018

Tres tsunamis a la vez.


no entiendo mucho,
y lo poco que entiendo
no lo sé explicar.

los tulipanes hablan mejor de su mirada que cualquiera de mis poemas,
y la lluvia en la ciudad dice cómo huelen sus besos mucho antes que mis metáforas. 

la impresión de tener a un león rugiendo a cinco centímetros de tu cara
y las casas levantadas por el tornado
son lo más parecido a sus "te quiero"

tres tsunamis a la vez,
un maremoto
y el vértigo de mirar hacia abajo por el hueco de la escalera 
son todo lo que me pasa cuando me coge de la nuca
y enreda sus dedos en mis raíces. 

él sí que sabe de poesía, 
de la vida,
y de las cosas que le dijo mamá que aprendería,
porque a mi me las ha explicado todas.