sábado, 12 de agosto de 2017

Aprender de nuevo a hablar.

Cuando te conocí aprendí de nuevo a hablar,
todas las palabras se reinventaron porque no cabías en ellas
y los poemas de mi estantería buscaron otras metáforas,
porque esas ya no servían después de ti.

Dejé de reconocer las calles de mi barrio,
porque se volvían otras al pasear-te.

Salíamos a beber,
y cogía la borrachera de mi vida
porque solo podía beber-te a ti en todas mis copas.

Ya no temía dejar de sonreír
porque podía sonreir-te.
Y tú siempre me devolvías la mirada donde acunarme.

Tenías ese don,
el de dejarme vivir-te y que la vida supiera en ti cien veces más que en la de cualquier otra.

El problema fue cuando de tan acostumbrada a ganar contigo,
me tocó perder-te.
Y dime cómo aprendo yo de nuevo a hablar si te llevaste todas mis palabras en tus trenzas.

Porque la única manera que se me ocurre de recordar quién era yo, antes de ti,

es olvidándo-te.


También disponible en la web de microcuento: aquí, aquí
Una vez al mes publico ahí un texto una semana antes de estar en el blog.

1 comentario:

  1. Quiero confesarte que me encanta demasiado tu poesía, siempre que tengo un ratito libre en computador vengo a ver si has subido algo nuevo. Gracias por inspirarme.

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Cada comentario me ayuda a mejorar y me anima a seguir adelante. Recuerda que sin respeto solo pierdes el tiempo. ¡Muchas gracias! :D